jueves, 14 de abril de 2011

Garúa

Por el doctor Eduardo Giorlandini

Comúnmente se ubican las palabras en determinado tiempo y lugar y se pierde de vista que el mundo es grande, en cierto sentido; que la gente transita y se comunica de muchos modos.
De manera que cuando hablamos de lunfardismos y de argentinismos -como podríamos hacerlo de indigenismos, salteñismos o americanismos- lo hacemos de modo provisional, con fines pedagógicos y al efecto de transmitir conceptos para ser aprehendidos en cierta dimensión y con las reservas de cada caso; asimismo, con el fin de explicar, dentro de lo factible, un sentido o significación prevalente y nunca absoluto.
Otra notación previa consiste en que cuando nos remitimos al Diccionario de la lengua española, de la "Real Academia Española", no lo hacemos para sujetarnos dogmáticamente a sus contenidos, sino para comparar y con el objeto de nutrir el comentario, en la búsqueda de la verdad y de fronteras intelectuales más amplias que la casilla de un diccionario, cualquiera sea.
Y esto viene a cuento porque el vocablo garúa es vinculado a diversas comunidades, civilizaciones y culturas.

La fontana española
En el venero español, la palabra garúa es derivada del portugués dialectal -hasta podría haberse dicho de la giria-caruja-, que significa 'niebla', sosteniéndose además que se trata de un americanismo con el sentido de "llovizna".
No lo veo en algunos diccionarios de giria brasileira, o de tupiportugués, o tupi-guaraní-portugués, o diccionarios brasileros de proverbios, locuciones y dichos curiosos, o diccionarios de regionalismos de Brasil (como el bahianés o bahiano, por ejemplo); sí, en cambio en las obras de regionalismos de Río Grande del Sur y con la misma grafía que la nuestra, pero sin acento. Veamos un poco esto último, relacionado con una zona próxima, lindera, a la Argentina.
En el Diccionario de regionalismos do Rio Grande do Sul, de Zeno Cardoso Nunes y Rui Cardoso Nunes, se consignan indistintamente garua y garoa:

GARUA, s. O mesmo que garoa.
GARUAR, v. O mesmo que garoar.
GAROA, s. Chuvisco. (É vocábulo de origem peruana, garúa, usado também no Chile e em outros países hispano-americanos).
GAROAR, v. Chuviscar.
Agrego que chuviscar, en el Diccionario portugués-español de Júlio da Conceiçao Fernandes, es 'lloviznar', 'llover poco'.

¿Un americanismo?
En la obra de Alfredo N. Neves, Diccionario de americanismos, figuran las siguientes voces:

GARÚA (voz quechua). f.am. Llovizna. Acad.
GARÚA. f.P. Rico. Alboroto, tumulto, pendencia, pelea.
GARUADA o CARUGADA. f. Arg., Chile y Perú. Acción de garuar o garugar.
GARUAR.f. Am. Lloviznar. Acad.
Ampliamos, aquí, como ejemplo de obras representativas, el Diccionario de americanismos dirigido por Marcos A. Morínigo, con el que se amplía el concepto:
GARÚA. (Del portugués dialecta caruja, niebla, que dio garuja y garúa en garúa en Canarias.) f. Amer. Centr., Amér. Merid. y Cuba, Llovizna.//P. Rico Alboroto, tumulto.//Arg. Esa garúa no moja. Esa reprimenda no tendrá consecuencias.
GARUAR. intr. Amér. Centr., Amér.Merid. y Cuba. Lloviznar.
Importa destacar que Martín Alonso, en su Enciclopedia del idioma la considera como voz quichua y, cuando anota con respecto al uso argentino, consigna la expresión ya citada, "Esa garúa no moja", que él explica distinto: "Tal advertencia no es temible".

Vocablo indígena
Como lo hemos transcripto, en diversas fuentes se admite, entre otros orígenes, la procedencia indígena. Igualmente, Fernando Hugo Casullo, en Voces indígenas en el idioma español, escribe:
GARUA. (Voz quichua). Común de toda la América Meridional, significa llovizna. Empero, existe discrepancia sobre su origen. Para unos es de procedencia portuguesa, para otros, vasca. Después de muchos estudios podemos sostener que proviene efectivamente de la voz quichua "garuana", con idéntica significación. "La garúa desmenuzada que irisaba su traje iba oscureciendo poco a poco el asfalto". De la voz "garúa" nace el verbo "garuar", con el significado de 'lloviznar', conocido en toda América Meridional. "¡Qué manera de garuar!" (Juan Carlos Dávalos, "Airampo", 1946, pág. 76)
Debo observar un dato: así como algunos indigenismos -no sabemos cuántos- pasaron al idioma español, es posible que otros hayan pasado al portugués.
Con el mismo significado de llovizna, Julio Aramburu incluye "garuar" en su libro Voces de supervivencia indígena.
Seguidamente, otra digresión para puntualizar que la presencia o ausencia de las palabras en los diccionarios no define la cuestión, esto es, no aclara en casos la etimología y la semántica (cuando figura) ni tampoco la pertenencia o no a determinada área idiomática; en ambos casos, se trata de situaciones para considerar, computar y ponderar.
No es superfluo señalar que la voz aparece en otras lenguas aborígenes y a este respecto consigno la referencia lexicográfica que surge de la obra de Antonio Ortiz Mayans, Diccionario español-guaraní:
GARÚA. Jhaiví-ru-í.
Sin embargo, este tipo de referencia solamente indica que el mismo fenómeno tiene una palabra con la cual se lo designa, pero no es la misma palabra ni tiene grafía parecida. En la lengua pampa, la palabra con que se designa a la garúa es faynú (ver Federico Barbará, Manual de la lengua pampa); asimismo trucurmagun (ver Juan Manuel de Rosas, Gramática y diccionario de la lengua pampa).
Tan solo se trata de ejemplos, dado que las citas -que ya son excesivas para la lectura, pero no superfluas como antecedentes para la labor investigativa-, no permitirían cambiar lo que ya se ha sostenido en cuanto al origen quichua de la palabra garúa. Sin embargo, en el quichua santiagueño "llovizna" es páray (ver Domingo A. Bravo, Diccionario castellano-quichua santiagueño).

El uso rural
No ha de negarse que gran cantidad de indigenismos pasaron al vocabulario gauchesco y de aquí al lunfardo, por la coexistencia de comunidades y gentes y por la migración interna del campo a la ciudad, en el caso de la Argentina.
Por lo cual no extraña que aparezcan en las fuentes literarias populares respectivas. Sin perjuicio de ello, en la bibliohemerografía consultada, con correspondencia al tiempo de posible incorporación al vocabulario rural argentino no he hallado referencias por el momento, excepto en La guerra gaucha, de Leopoldo Lugones, donde leemos: "Mientras el cielo amortajábalos en garúa...", y en las obras de Juan Carlos Guarnieri, Diccionario de lenguaje rioplatense y Diccionario del lenguaje campesino rioplatense. Sí he encontrado en la literatura popular urbana.

En el tango y el lunfardo
Con el significado de "lloviznar en forma muy menuda a manera de niebla" aparece "garuar" y sus sinónimos "garbiar" y "garugar" en la obra de Tino Rodríguez, Primer diccionario de sinónimos del lunfardo.
En "Arrabal Salvaje", de Bartolomé R. Aprile, con estudio, notas y vocabulario de Enrique Ricardo del Valle, académico de número de la "Academia Porteña del Lunfardo", se incluye:
"GARUGA. Epéntesis de Garúa."
Y, en los versos "Cayecita de mi Barrio":

"la encontré ya moribunda
una noche que caía
fina garuga d'invierno
y se fué al amanecer...".

Se registra como "llovizna" o "lluvia fina y persistente" en varios diccionarios de lunfardo y afines, como El habla del boliche, del uruguayo Juan Carlos Guarnieri; Sociología y vocabulario del habla popular argentina, de Guillermo Alfredo Terrera, con el sentido de 'débil llovizna', destacando que los paisanos dicen: "está garugando", recalando, finalmente, en el vehículo que más difundió el vocablo, que es el tango "Garúa", de Enrique Cadícamo (letra) y Aníbal Troilo (música), con la exacta transcripción hecha por José Gobello en su libro Tangos, letras y letristas:

"Mientras tanto la garúa
se acentúa con sus púas
en mi corazón...";
y después:
"¡Garúa!...
Solo y triste por la acera
va este corazón transido..."
"...Garúa...tristeza...
¡Hasta el cielo se ha puesto a llorar!".

Carlos Gardel no cantó este tango porque Garúa se estrenó, según José Gobello, en el Tibidabo y Francisco Fiorentino (Fiore) lo grabó con Aníbal Troilo el 4 de agosto de 1943, así que no escuchamos la palabra "garúa" en la voz del "Zorzal". Yo no recuerdo, según mis lecturas, que haya estado en su vocabulario porteño, familiar o cotidiano, pero César Tiempo, en El último romance de Gardel lo pone en su expresión oral, en una novela con ingredientes reales o verdaderos; al confesarle a Riverol su amor a una muchacha de un pequeño pueblo, Riverol trata de hacerlo desistir de su idea de casarse con ella. "El Morocho del Abasto" se ofusca un poco, se pone de pie y le dice:
"- Hasta mañana, viejo. ¡Que te garúe!...".
"Que te garúe finito" significa 'que te sea leve'; que te garúe (a secas), 'que te sea leve pero no tanto'. A veces tiene la intención de neutralidad, no expresa deseo de que a alguien le vaya bien o mal.

Epílogo y conclusión
Durante la conquista, los contingentes de españoles procedentes del Perú ocuparon la actual República Argentina. Parte de este territorio dependía del Virreinato del Perú. Había en América dos virreinatos: el de Nueva España (México), creado en 1535, y el de Perú, establecido en el año 1544. Luego se crearon otros dos: Nueva Granada (1718) y el del Río de la Plata (1776).
"Quechua" o "quichua", era probablemente -dice la Real Academia de la Lengua- el nombre de una tribu peruana. "Quechua" es asimismo el indígena que al tiempo de la colonización del Perú habitaba la región del Cuzco; por extensión dícese de otros indígenas pertenecientes al imperio incaico.
Los antecedentes que mencionó el Académico de Número don Enrique Ricardo del Valle (ver Comunicación N° 1.013, de la "Academia Porteña del Lunfardo"), radican la palabra garúa -con el significado de 'llovizna' o 'neblina', en distintas instancias históricas- en Perú, al menos con respecto al origen conocido.
Por todo ello y por lo expuesto líneas arriba, en términos de actualidad, "garúa" es común en un vasto teritorio del que forma parte la República Argentina.

Fuente: http://www.terapiatanguera.com.ar/

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